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PICACHU

 

Seguro que muchos de vosotros os acordáis de Picachu, era una bola diminuta cuando apareció junto a sus hermanos con apenas días de vida y que gracias al esfuerzo y cariño de sus casas de acogida consiguieron ser unos perros fuertes y preciosos.

Poco a poco, todos fueron encontrando familia y creciendo felices, hasta que por desgracia, para uno de ellos, su vida sufrió un grave revés.

Hace casi un año, Picachu fue atropellado por un coche. Por desgracia, estos accidentes están a la orden del día, acabando en un porcentaje bastante elevado, con la vida del animal, pero no fue así el caso de Picachu, ya que aunque lo hizo con múltiples fracturas, él, logró sobrevivir.
 


Su familia, junto con los veterinarios que le atendieron en un primer momento, cometieron el error de operarle SOLO una de las fracturas (la de la cadera), pasando por alto, el resto de ellas: una en la columna vertebral que le estaba produciendo daño en la médula y otra en el hombro. Si estas operaciones se hubieran realizado a tiempo, Picachu habría sobrevivido al accidente sin prácticamente secuelas, pero por desgracia, no fue así.

Pasados 3 meses del accidente y su operación, el animal no mejoraba cómo se esperaba, por lo que sus opciones de supervivencia pasaban por una silla de ruedas. Para la que era su familia, esta no era una opción viable por lo que nos informaron de la decisión que habían tomado: sacrificarlo. 

 

Algo nos decía que aún no estaba todo perdido, por lo que Propatas se hizo cargo del animal y se puso manos a la obra. 

Lo primero que hicimos fue llevarlo al Centro veterinario San Ignacio, donde ya habían operado con éxito a otros propatitos en esa misma situación. Pero por desgracia, para sus fracturas había pasado demasiado tiempo como para poder operarlas. Aún así, no estaba todo perdido. Desde allí, nos mandaron a Madrid, a realizar un TAC, para ver el grado de su lesión medular y así poder actuar en consecuencia. Agradecemos ENORMEMENTE a todas esas personas que nos ayudaron a ello con los viajes, acogidas y todo lo que el peque necesitó durante todos estos días.

Aprovechando el viaje a Madrid, nos pusimos en contacto con una asociación que sabe de primera mano cómo actuar en este tipo de lesiones, @
bichosraros.org . Desde aquí les damos las gracias de corazón, por la rápida contestación y gestión. Gracias a ellos Pica tuvo una silla de ruedas prestada para poder moverse y aprender a tener autonomía por sí mismo.

Una vez recibidos los resultados del TAC, la recomendación fue la rehabilitación. Habían pasado varios meses del accidente y quirúrgicamente ya no se podía hacer nada.

Ahí es donde el peque emprende un nuevo viaje, esta vez a Fisiodog (León), donde su mejoría fue espectacular. Fue mucho el esfuerzo, tanto humano, como económico, pero sin lugar a dudas, mereció la pena.
 

 

A día de hoy, es un perro prácticamente normal, que disfruta de una vida perra como el que más! Su tendón de Aquiles ha sido su hombro, pero ya no necesita ninguna silla de ruedas, ni ayuda extra para hacer una vida normal: corre, juega, le encanta bañarse,...

Añadir que es un perro muy sociable con personas, que adora los mimos y que se lleva bien con todo tipo de perros. 

 

Para él y para el resto de sus congéneres, Picachu es un perro como cualquier otro. Aprendamos de ellos y no nos dejemos llevar por la pena, lástima o el egoísmo de no querer un perro perfecto... anímate y dale un hogar para siempre, seguro que no te arrepentirás